No me importaba cuantas pequeñas lágrimas cayeran por sus ojos negros, que brillantes, apenas se atrevían a mirarme. Y aunque tenía la certeza de que esa vez no me estaba mintiendo, no pude hacer otra cosa que darme la vuelta e irme antes de que miles de esas lágrimas inundaran los míos de vidas pasadas. Porque aquella vez, aquella noche de hace tanto tiempo, cuando era yo la que lloraba, él hizo lo mismo. Limitarse a no hablar; mirar y enmudecer en el silencio más profundo. Siempre en silencio porque nadie podía saber. Pero ya no me importa. Porque al final el tiempo lo cura todo y aunque ahora estas cosas no son más que vagos recuerdos en mi mente, que aprendió a olvidar, todo el mundo sabe que las lágrimas no son otra cosa que agua. Y el agua, más tarde o más temprano, se acaba secando.
2 feb 2011
1 feb 2011
¿Duele?
El problema fue creer sin límites desde el
principio. Abandoné cada gota de cordura para que se evaporase lentamente,
sin temer que eso, precisamente, iba a ser lo que más necesitaría en el futuro.
Malgasté mi razón, y quizá también parte de la suya, en blabladurías varias,
que me alejaron del corazón, su corazón, que tanto necesitaba por aquellos
tiempos. El impulso fue entonces el protagonista. Y para bien o para mal, tuve
mi historia, tuvimos nuestra historia, pero no tuvimos un final. El cuento se acabó de golpe, permaneciendo en la memoria aquello que creí soñar alguna vez. Cuando sus besos me llenaron de mariposas de colores, cuando piel con piel jugamos a tocar el fuego con las manos. Y por jugar, sencillamente nos quemamos. Y nunca intentamos curar las heridas. Puede que porque, a pesar de todo, dolieran demasiado.
30 ene 2011
Cuestiónate.
Es curioso que tengamos tanta prisa en todo.
Por saber, sentir, querer, tener, vivir,
estar, desear, amar, saltar,
jugar, bailar, gritar...
Pero no nos damos cuenta de que lo que más deseamos
llega siempre cuando menos
te lo esperas.
Y que el tiempo diga
lo que tenga que decir...
29 ene 2011
Tiempo de frutas.
Siempre me habían gustado las naranjas.
Dulces antes que ácidas y grandes antes que pequeñas. Sin papel que las
envolviese y a ser posible, que no estuvieran muy frías. Alguien me dijo una
vez que casi siempre las tomaba por las tardes y a veces me decía lo ricas que
estaban. Entonces, yo también lo hacía. Bajaba corriendo y elegía la que más me
gustaba, que casi siempre fue la más redonda. Quitaba la pegatina y la ponía en
un papel, intentando memorizar la fecha de ese día en algún lugar de mi mente. Pero tiempo impertérrito pasaba; y
nosotros unidos e impregnados ya por muchas, demasiadas cosas, no
nos dimos cuenta de que la época de las naranjas ya se había pasado. Y así como
el frío invierno deja paso a la esperada primavera, florecimos juntos olvidando
tristes y alegres motivos, razones de ser y de no ser, por las cuales nuestro
vínculo se había convertido en algo tan fuerte. Llegaron las fresas, las
cerezas, la sandía. Pasionales, vehementes y terriblemente rojas. Y caímos.
Caímos en la tentación de quién ansía más de lo que realmente debe, en lo
prohibido del sabor especial, en la fuerza del agua que debía purificarnos.
Pero nos envenenamos. Y emponzoñados de razón, de orgullo, prepotencia, de
gula, hambre, fuerza y lágrimas, tuvimos que separarnos. Nos extraviamos. Es por eso por lo que
ya no me gustan tanto las naranjas. Porque me dieron algo que nunca fui capaz
de imaginar, y que puede que jamás aprovechara. Sin embargo, ahora sé que fue
lo mejor, si bien no lo más fácil. Pero, aunque muchas veces intento
apreciar el dulce olor a naranja que quedó impregnado para siempre en mis
manos, sé a ciencia cierta, que mis frutas favoritas siempre, siempre serán las
rojas.
28 ene 2011
Deseos.
Me
había repetido a mí misma, miles de veces que esa no era
manera de arreglar mis problemas, para explicarme a continuación, con más o
menos energía, que ni mis problemas eran tan graves ni existía solución alguna
para terminar con ellos, pero no tenía fuerzas para renunciar a mis propias
fantasías, parecía tan fácil enamorar otra vez, enamorarse otra vez y tirar de
la manta, acabar con la vida gris, con el despilfarro de los meses, con la
nostalgia de tantas cosas que no he poseído jamás...
Atlas de Geografía Humana.
Atlas de Geografía Humana.
27 ene 2011
Tiempo.
Dame la mano y finge no ser quien quiero que seas. Dame una razón para volver. Dame veinte besos que me sepan a poco y después abrázame para que el mundo no se caiga. Pasea conmigo hasta que se vaya la luna, hasta que el sol pueda vernos cogidos de la mano. Llévame a algún lugar escondido y hazme gritar tu nombre mientras me susurras el mío al oído.Vámonos de viaje adónde el miedo no pueda encontrarnos. Báñate conmigo al son de las olas del mar, hasta que su espuma cubra nuestros cuerpos mojados por la sal. Canta conmigo canciones que sólo podamos entender tú y yo. Llamamé por teléfono una vez más, pero esta vez no cuelgues nunca. Dame la seguridad que nunca tengo. Mírame hasta que no pueda resistir abalanzarme hasta tus brazos. Tócame como tú sólo sabes. Cuenta mis lunares y haz de ellos tu número preferido. Regálame un perfume que haga volverte loco. Bailemos despacio nuestra canción encajados como las piezas de un puzzle. Quiéreme cada segundo. Acaríciame el pelo mientras me oyes llorar. Sepárate de mí despacio al ritmo del sonido de la nada. Quédate quieto mientras me marcho. Cuenta las mentiras que quieras para fingir que no te duele. Gritamé que nunca tuve razón. Retírame la mirada como si no tuviéramos algo especial. Haz caso a tu orgullo. Siéntete indiferente mientras me ves sufrir. Permite que todo se desintegre. Pídeme un falso perdón. Engáñame otra vez con tus palabras. Fíngete ofendido. Enfría lo que una vez fue caliente. Intenta calentar lo que siempre será frío. Acaba de una vez con eso que pudo ser. Vete. Vete ya.
25 ene 2011
20 ene 2011
Quizás.
Es como una perfecta intuición. Puedo oír su inquebrantable susurro en mí cuando le veo; dice que me deje llevar sin límites hasta el mismo espacio interestelar, que intente adivinar lo que su sonrisa parece esconder, que abra de nuevo mi corazón, cerrado como un candado de llave desaparecida desde largas noches de hace mucho, mucho tiempo. Salta la frágil alarma de los sentimientos ya sentidos. ¿Abrir el corazón? No no, dice mi cabeza, que sobrevive en su sitio. ¿Quizá tanto como para poder atisbar una ínfima posibilidad de dolor? No seré capaz, ni quiero. No podría resistir otra vez. Y es parte de mí, casi sin quererlo. Autorreflejos de precaución anticipada, que se lanzan como cohetes prendidos con aire, demasiado atentos a las reacciones, captando cada movimiento para transformarlo en señales. Una mirada cómplice, un roce fortuito, una pregunta insegura. Pero siempre manteniéndolas frías como témpanos de hielo. Y ahora, el hielo se derrite, y da paso a impulsos nuevos de naturaleza no desconocida pero si olvidada a la suerte del destino, que parece volver otra vez, lento y delicado, frágil y desesperadamente vivo de emociones. Es atracción. Mirar sus ojos, sus labios, sus manos. Preocuparse de problemas de cosas que no existen siquiera, pero necesidad incesante de volver a vivir lo que una vez fue especial. Quizá romper las compuertas de una vez por todas a través de lágrimas de sol, e inundar el mundo de sensaciones dulces que sólo parecen vivir en otros mundos, en el mundo de los sueños, seguramente. Arriesgar es mi prueba. Dar para poder recibir. ¿Y el miedo? Conseguir que desaparezca, sin más. Echarlo de donde no es bien recibido y ser valiente. Valiente, al menos una vez más.
12 ene 2011
Sin aliento
Báilame el agua. Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto. Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. Sácame de quicio. Llévame a pasear atada a una correa que apriete demasiado. Hazme sufrir. Aviva las ascuas. Ponme a secar como a un trapo mojado. No desates las cuerdas hasta que sea tarde, demasiado tarde. Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea ni tuya ni mía, que sea de todos. Líbrame de mi estigma. Llámame tonta. Sacrifica tu aureola. Perdóname. Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora. No me arrastres. No me asustes. Vete lejos. Pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Sangra mi labio con sanguijuelas de colores. Fuma un cigarro por mí. Traga el humo. Arréglalo y que no vuelva a estropearse. No lo tragues. Échalo fuera. Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora. Sueña retorcido. Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos. Dame la llave de tus oídos. Toca mis ojos abiertos. Nota la textura del calor. Hasta reventar. Sé yo y no te arrepentirás. ¿Por cuánto te vendes? Régalame tus ídolos. Yo te enviaré a los míos. Píllate los dedos. Los lameré hasta que no sepan a miel, hasta que dejen de ser miel. Sal, niégalo todo y después vuelve. Te invito a un café. Caliente, claro. Y sin azúcar. Sin aliento.
5 ene 2011
No es el tiempo.
Hay escenas que se graban en la memoria.
Hay instantes que no tiene una
duración real, porque el pensamiento vuelve a ellos mil veces.
Del mismo modo
que olvidamos momentos que hemos vivido, también recordamos episodios fugaces.
Pero no es una cuestión de tiempo, sino de intensidades.
31 dic 2010
MMX&MMXl
Podría haber sido mejor, pero no me quejo. Podría haber sido peor también, y menos mal que no lo ha sido porque es posible que no hubiera resistido mucho más. En realidad no ha estado mal mal, pero a sido raro. Muchos cambios, lo que implica adaptación a ellos y bueno, ya sabemos que no es fácil. Si empezamos por Enero (lógicamente) tengo que decir que fue duro, desde el mismo día uno y continuando con los primeros meses. Muchas faltas, demasiadas, muchos huecos, mucho pensar; aunque con actitud positiva que consiguió ser más fuerte y pude, mas bien pudimos, salir victoriosos. Febrero y Marzo regulares, de estudios, nervios, más nervios, exámenes y más exámenes. Corazón a punto de cicatrizar o explotar,después de tanto tiempo, y sin acabar de curarse del todo a pesar de las ganas. Abril y Mayo. Recuerdos reprimidos sin demasiado tiempo para recordar, decisión real de futuro, confianza sacada de nadiesabedónde y objetivo final. Graduación protagonista; satisfacción propia; harta de muchas cosas que necesitaba olvidar y que por lo que veo son imposibles; pena de muchas otras, que aunque eran y son pocas, siguen vivas; algunas promesas de futuro, casi, casi desvanecidas por el tiempo; algún que otro baile y despedidas varias, algunas deseadas y otras no. Pero segundo de bachillerato acabó bien, buenas notas, descanso del corazón y la mente y puertas abiertas a nuevos rumbos. Junio de miedos, selectividad, ganas de verano y vacaciones. Julio y Agosto. Crucero, Atenas, Dubrovnic, Venecia, Mallorca, familia y algún que otro desencanto o desengaño. En Septiembre, todo nuevo y media vida a estrenar. Universidad, oportunidad de rehacerme quizá demasiado aprovechada y disipación de líos mentales que ocupaban mucho espacio y tiempo. Octubre de adaptación completa y aprendizaje, de estudios y de mucha gente nueva . Noviembre temido de número dieciocho en varias cosas, y pequeño bache profesional al que puedo llamar reto. Diciembre de estrés general hasta hace poco, y vacaciones llenas de esperanza. Nochebuena musical, bailable y en familia; Navidad sobrepasándola con bastante éxito y Nochevieja prometedora de uvas dobles por año consecutivo. Y ese es mi 2010, con muchos detalles olvidados sin remedio y que no quería olvidar, y muchas cosas insolubles por tiempo y tiempo que pase, quizá de otros años mal digeridos, o quizá por mantener puntos de sutura con el pasado, para poder ser consciente de todo y de nada, errores, aciertos y piedras, que probablemente me hagan caer otra vez, hasta que el destino quiera que me abandonen. Pero en realidad, ya se en que consiste. Sobrevivir, como se puede normalmente, aunque debes hacerlo siempre con fuerza incluso si tienes que sacarla de donde no hay. Bienvenido 2011. Quiero viajes, encuentros, fiestas, regalos para dar y para recibir. Pero no sabes lo que te espera. Mucho amor, porque yo no soy de suerte, y muchas guerras pacíficas contra destinos injustos que se sobrevienen por regla general. Una boda muy muy esperada y mucha ilusión de todo que espero que no estropees con tu paso, porque el ave fénix por fin a resurgido de sus cenizas y no ha sido nada nada fácil. Pero lo más importante es que su fuego ahora puede quemar cualquier cosa. Y como ya he dicho sobrevivir con fuerza es la clave. Así que no lo olvides.
29 dic 2010
Navidad.
En época de besos fuertes con sabor a chocolate, abrazos reales que dan calor y regalos ilusionados. Época de memorias recientes, recuerdos pasados. Siempre atender a los detalles, ojos que miran y no ven, bocas que hablan y no saben y corazón que siente más, si cabe. Villancicos que suenan fuerte, al ritmo de guitarras afinadas, tambores redondos y viejas panderetas. Relojes de muñeca que pasan de las cinco y estrellas confusas que parecen encenderse a tus deseos. Puertas de la calle abiertas, puertas del corazón cerradas; personas que entran y gente que sale, por siempre jamás. Luces palpitantes que parpadean y música inteligente que te descubre pero guarda tu secreto. Coches normales que corren de más y patines de cuchilla que rompen el hielo.Gorros de lana que tapan orejas y ya de paso, oídos que no quieren oír. Frenética esperanza de suerte de año nuevo, frenético tesoro mantenerse vivo en Navidad.
15 dic 2010
Fuego.
Es posible que no entiendas lo que pienso, ni siquiera lo que digo, y es que a veces, ni siquiera me entiendo a mi misma. Y no sólo entender, no. A veces no me conozco y para qué mentir, hoy por hoy, no me encuentro. Me he hundido totalmente en mis pensamientos y ahora, el agua me cubre. Algo que no sé, me ha enganchado y no me deja irme a pesar de que lo único que quiero es liberarme. Debo estar inconsciente porque no reacciono y eso no me gusta. Necesito ser yo, porque aunque quizá no era todo lo que quería ser, estoy perdiendo lo poco que me gustaba que era. Estoy cediendo mi yo a las fuerzas del mal que tiran y tiran; y los hilos que me unían a misma se están rompiendo. Tampoco es que fueran demasiado resistentes, porque yo y yo misma tampoco nos conocíamos tanto, pero tampoco pensaba que fueran tan débiles. En realidad, siempre he estado en el mismo punto, y ahora que decaigo, no se me ocurre cómo salir. Qué difícil. Pero tengo que ser capaz, me lo debo y en el fondo también lo sé. Yo no quiero cambiar, me gustaba mi yo y es posible que sea hora de que esto acabe. Basta ya, me estoy diciendo ahora. Eres capaz de ello y de todo lo demás. Tengo que nadar a la superficie y dejarme de tanto ahogarme, porque yo nunca he sido de agua. Soy mas de fuego, y el fuego quema, ya sabes. Así que más tarde o más temprano, conseguiré eso que necesito. Sólo necesito tiempo. Bueno, y una cosa más, algo que prenda bien, como un corazón y un alma rotos.
17 nov 2010
Cumpleaños.
Mañana me da miedo porque aunque todo parezca que va bien, no se qué sentir. No sé lo que debo sentir. Tan sólo es un año más. Pero no es un año cualquiera. Ni un año, ni un día, ni siquiera un mes cualquiera. Pero supongo que necesito más tiempo del que pensaba que necesitaría para reponerme. Llevo preguntándome mucho tiempo cómo será mañana y pronto tendré la respuesta. Quisiera poder evitar sentirme triste y aunque sé que eso es algo muy egoísta, soy consciente de que no seré capaz de evitar que alguna lágrima caiga de mis ojos. Porque una de las noticias es que mañana cumplo dieciocho años. Pero la otra, es que hace un año que os fuisteis y no hay palabras dentro de mí para poder deciros cuánto os echo de menos.
Y cuando me marche estará, mi vida en la tierra en paz,
yo solo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más.
Promete que serás feliz, te ponías tan guapa al reír,
y así, sólo así, quiero recordarte.
LODVG. Así quiero recordarte.
6 nov 2010
Futuro.
Porque probablemente no nos damos cuenta de lo realmente queremos de nosotros. Y, aunque nuestra mente se lanza a negar que somos unos cobardes, en realidad no somos más que eso. Anclados al pasado como si mereciera la pena revivirlo, como si fuera el único resquicio de vida que queda en ti. Pero eso es mentira. Hay miles de cosas de tu futuro que están esperando a que te decidas de una vez. A que por fin dejes de lado esos errores que tanto te atormentan y por los que seguramente ya has sufrido demasiado. La vida se decide en cada momento, mejor dicho, tu vida. Tú eres quien decide, quien manda, quien tiene en su mano la verdadera llave que abre ese destino, que, por una vez, no está escrito. Sólo hay una pluma y un papel y sólo tú decides lo que de verdad quieres escribir en él. No pienses más lo que podría haber pasado porque eso hace que mueras un poco cada vez, no permitas que otros te dejen creer que no puedes. Nunca. Cumple los sueños que se remueven en tu cabeza, hazlos realidad y verás como esa sombra oscura del pasado queda reducida a cenizas en menos que empiezas a sonreír.
"...Y en menos de un
instante, todo cambia. Dejamos el pasado atrás y nos lanzamos hacia lo
desconocido, nuestro futuro. Partimos a lugares remotos para intentar
encontrarnos a nosotros mismos o intentamos perdernos explorando placeres más
cerca de casa. Los problemas empiezan cuando nos negamos a aceptar los cambios
y nos aferramos a viejas costumbres. Pero si nos aferramos demasiado al pasado,
puede que el futuro no llegue nunca. "
GOSSIP GIRL.
2 nov 2010
31111.
En la vida, como en el arte, algunos finales son agridulces. Especialmente, cuando se trata del amor.
A veces el destino lanza dos amantes juntos sólo para que descansen en paz.
A veces el héroe finalmente toma la decisión correcta, pero en el momento equivocado.
Y, como dicen, el tiempo lo es todo.
Parece que esta historia podría tener un segundo acto.
Esperemos que no sea una tragedia.
GossipGirl.
30 oct 2010
Criaturas marinas.
Cuando sacó la foto tuvo la impresión de que no volvería a estar allí nunca más. Pero nunca se sabe. Fue realmente estupendo que sintiera el olor del mar en aquel lugar. No era como el de aquí. Era más suave, más inconstante, más mediterráneo. La brisa movía su pelo en todas direcciones y más de una vez tuvo que agacharse a recoger su sombrero, que salía volando con la misma libertad que ella sentía al pasear. Se asomó al agua y observó las medusas con detenimiento. Curiosas criaturas las medusas azules. Sus maravillosos colores se confundían con el agua engañándola para que no supiera que son pequeñas asesinas del mar. Un grano de sal de su veneno podría matarla en cuestión de segundos con sólo rozar su piel. Lo recordaba de una de sus películas favoritas. De repente empezó a cantar mientras que las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos marrones y corrían por sus mejillas al tiempo que se secaban por el calor. Se oyó un ruido. Era hora de volver al barco.
28 oct 2010
Candado.
Voy andando por la calle. No hace frío pero tampoco hace calor. Voy deprisa aunque en realidad no he quedado a una hora determinada, o no la recuerdo. El corazón me late a mil por hora. Una calle, dos, tres. Veo el tranvía pasar, pero hoy no he querido cogerlo. Necesitaba aire. Me estoy poniendo nerviosa pero tengo que tranquilizarme. Me paro en seco un momento, se me han caído las llaves, las recojo y miro el candado que tengo colgado en él. No recuerdes, no ahora. Sigo andando. En realidad yo no haría esto. Pero ya me he cansado de sentirme vulnerable. El corazón tiene un límite, todos lo saben. Pero el problema es que nadie sabe cuándo te explotará del todo. El mío exploto anoche. No hizo ruido, no hubo lágrimas. Sólo nostalgia, dolor, y para que engañarse, cierta envidia. Los colores de la vida solo iluminan a unos pocos, los demás lo tenemos algo más difícil.Ya he llegado al portal. Miro fijamente la cerradura. Pasa, me digo, entra de una vez y demuéstrale que tú también sabes jugar. Pero ten cuidado, porque cuando salgas es posible que el resto de tu corazón se quede dentro y no vuelva a salir nunca más.
Aquel candado fue un regalo que me diste entre clase y clase. Me dijiste que estaba roto pero que era de ti para mí... Y lo más importante: una vez cerrado, no podría abrirse nunca más.
Anoche yo sentí que me besaste diferente
Y me quedé sin saber qué hacer
Yo te conozco y sé que algo no anda bien
Ven, dime la verdad,
No quiero imaginar
Que fue el beso del final...
CHRISTINA AGUILERA.
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