29 dic. 2010

Navidad.

En época de besos fuertes con sabor a chocolate, abrazos reales que dan calor y regalos ilusionados. Época de memorias recientes, recuerdos pasados. Siempre atender a los detalles, ojos que miran y no ven, bocas que hablan y no saben y corazón que siente más, si cabe. Villancicos que suenan fuerte, al ritmo de guitarras afinadas, tambores redondos y viejas panderetas. Relojes de muñeca que pasan de las cinco y estrellas confusas que parecen encenderse a tus deseos. Puertas de la calle abiertas, puertas del corazón cerradas; personas que entran y gente que sale, por siempre jamás. Luces palpitantes que parpadean y música inteligente que te descubre pero guarda tu secreto. Coches normales que corren de más y patines de cuchilla que rompen el hielo.Gorros de lana que tapan orejas y ya de paso, oídos que no quieren oír. Frenética esperanza de suerte de año nuevo, frenético tesoro mantenerse vivo en Navidad.


1 comentario:

Francisco Javier dijo...

Me gusta todo y la foto aún más. Pronto escribiré en mi blog estate atenta.