2 sept. 2011

Loca

No digas que no. No hay nada como la débil tentación de sus labios. Como la suave textura de sus manos. O el olor de su colonia. No digas que no. No existe nada comparado con sus besos. Con su sonrisa, con sus ojos. No digas que no.Que te vuelve loca, que tienes ganas de verle, que te mueres por su piel. No digas que no, di que sí. 
Sí, he perdido la cabeza. 
Sí, no puedo vivir sin él.
Sí, lo he entendido. 
No diré que no. 



1 sept. 2011

Lluvias

A veces es muy muy fácil no pensar. Pero a la larga, es peor. Qué digo peor, es horrible. Porque todo aquello que no quisiste pensar antes, se acumula. Y la nube se va haciendo grande, grande y más grande. Y así pasa, que al final, llueve. Y no de cualquier manera. Llueve calándote los huesos hasta transpasarlos. Llueve mojándote el pelo, las manos, las sandalias. Llueve hasta que se hacen charcos inmensos a tu alrededor. Llueve y todo el maquillaje se corre a pesar de que en la etiqueta pone watterproof. Llueve y duele. Llueve y escuece. Llueve y quema. Y no sólo porque tienes que pensar qué cojones es lo que está pasando sino porque no entiendes nada. Y allí donde antes había una nube, ahora sale el sol y entonces te preguntas para qué. Por qué sale el sol. Por qué ahora. Por qué a mi. Y te conformas con saber que al menos el sol no te dolerá. Y te acostumbras. Te pones las gafas de sol y caminas. Caminas porque no puedes volar. Y te vas lejos. Lejos del mundo que no entiendes, que no te deja no pensar. Y acabas corriendo. Rápido, todo lo que puedes. Sin haber aprendido nada. Preocupándote de nada concreto, salvo en la nube que tarde o temprano tendrá que volver a descargar.