19 oct. 2010

Agárrame...

Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae, tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien, alguien que no te deja caer. Cuando tú diste tu mano ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro, las dos manos son una.
Nos unen, nos suman.
Cuando damos la mano dejamos de ser yo para ser nosotros. Ya no es mía, es tuya, o nuestra. 
Nunca voy a soltarte, pase lo que pase. 
Nunca podré soltarte.



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