2 oct. 2010

¿No lo escuchas?






Puede que quizás un día puedas ver más allá de lo que te alcanza la vista. Entonces, sólo entonces, puede que puedas escuchar esa música del mundo que gira, suena y grita a tu alrededor. Nunca lo olvides, cuando puedas oírla habrás crecido, en ti y para todos, para el mundo, el universo y las estrellas. Para aquellos que pendientes de ti, ansían que esa sordera imaginaria de tristeza y melancolía te destape de una vez y consiga abrirte a la naturaleza, al cielo azul y al mar. La música despertará en ti las ganas de vivir con alegría. Pero ten cuidado, oír nunca ha sido lo mismo que escuchar.

1 comentario:

Fran dijo...

Que razón oír nunca es lo mismo que escuchar, lo pasamos tantas veces por sabido que lo ignoramos.
Me gusta mucho tu blog. Sigue así.