5 oct. 2010

Pintando.

Cojo la carpeta con satisfacción y me digo; madre mía, sí que lo echaba de menos. El olor, el ambiente, la tranquilidad, el arte, las ganas y las miles y miles de láminas para elegir. Casi todas despiertan en mí la avidez de coger rápidamente el lápiz y lanzarme al lienzo blanco y profundo para comenzar, primero con los trazos débiles y más importantes para acabar dándole sombras y atendiendo a cada detalle para que cualquiera que lo mire, viaje a través de dibujo, llegando lejos, mucho más lejos de lo que esa simple lámina podía ofrecer a simple vista. Un año de desentreno casi total dónde no podía sino desear con todas mis fuerzas volver a sentir lo que significa la pintura para mí. El poder desconectar de todo el mundo. Sólo espero poder pintar y pintar sin que nada ni nadie me ponga nunca límites ni fronteras. Es libertad.





Realista y surrealista
con luz de impresionista
y trazo impresionante
delirio colorista
colirio y oculista
de ojos delirantes...
MECANO.

2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Tienes toda la razón, además es que cuando algo que haces y que sabes que te gusta, cuando vuelves después de un tiempo como que se coge con más ganas.

Surviago dijo...

Muy bonita la imagen que has seleccionado para el post, uno de mis rincones preferidos del mundo ;)